El entorno de la rueda delantera está expuesto a un estrés constante debido al calor de las pastillas de freno y al movimiento de la suspensión. Por ello, este sensor ALS505 cuenta con un revestimiento reforzado que soporta temperaturas extremas sin deformarse, manteniendo la fidelidad de la señal electromagnética intacta a lo largo de los kilómetros.
- Sensibilidad magnética: Captura hasta el más mínimo giro del anillo dentado.
- Fijación robusta: Soporte de montaje metálico que evita holguras por vibración.
- Aislamiento superior: Cableado protegido contra aceites, grasas y líquidos corrosivos.